¿Quién ha oido alguna vez la frase: vino un chapuzas que no tenia ni idea de lo que estaba haciendo? El trabajo debe ser tomado como algo serio, en el que hay que formarse, especializarse y rendir en condiciones. La expresión competitividad no es otra cosa que el hacer las cosas mejor que los demás. Y mejorar es analizar en que se basa nuestro producto e incrementar su valor, es decir, si estás dando un producto que se basa en la calidad nuestra búsqueda debe ir encaminada a mejorarla, y si das un producto basado en la rapidez, debemos buscar principalmente hacerlo más rápido. Si además le aportas valores añadidos combinados el éxito no tardará en llegar. ¿Cuál es el problema que hay en numeros profesionales? Que hacer las cosas bien exige entre muchas otras cosas esfuerzo y no todo el mundo aporta ese esfuerzo con igual intensidad. Lo primero que se tiene uno que plantear en cualquier profesión, ya seas un alto directivo o el último escalafón de la empresa es que hay que formarse adecuadamente. No es fácil la formación. En primer lugar porque no todo se aprende en las academias ni en la universidad. Pero hay muchas formas de adquirir conocimientos y cada uno debemos buscar la nuestra. Hay que estar al día de lo que se cuece en nuestro gremio.
Si tu profesión es clavar puntas con un martillo, no puedes enterarte el último de que existen las clavadoras automáticas. Estar al día es fundamental para optimizar el rendimiento y exige que se explore periodicamente lo que hacen otros para no quedarse atrás. Otro punto fundamental es conocer las limitaciones y dar soluciones. Si eres un fontanero con poca experiencia y te encuentras con un problema que no sabes resolver, no intentes hacer un apaño para disimular. Dí claramente que no puedes con ello y da el nombre de otro fontanero más experto, y por supuesto no intentes cobrar por algo que no has resuelto. De esta forma tendrás un cliente que te llamará cuando tenga un problema a tu alcance y no hablará mal de ti.
Seriedad, Seriedad, Seriedad. No se pueden dar plantones, no se puede tardar diez dias en algo que se hace en uno, no se puede tener un bar o un taxi sucio, no se puede ir a arreglar un aire acondicionado y no llevar escalera, no se puede ir bebido al trabajo, no se puede estar todo el día chateando. Son medidas de sentido común. Uno tiene que tomarse el trabajo en serio y tener autodisciplina. Aunque pienses que no se da nadie cuenta, hay mucha gente observadora que se percata de todos los errores que cometes y decide buscarse otro proveedor u otro empleado. No hay nadie que se libre de la aplicación del sentido común, el dueño de la empresa también debe reciclarse. En ocasiones son los más reacios al cambio y es bastante habitual que se hunda la empresa por no ver con la necesaria anticipación lo que se avecinaba.
En resumen, ser un profesional significa esfuerzo y aplicarse en conseguir ser mejor cada día. Que tomen nota muchos.





