El emprendedor siempre está buscando una idea para triunfar. No es fácil esta tarea y depende en gran medida del campo laboral y personal que conozca. En primer lugar debe hacerse una búsqueda interior, es decir, ¿qué producto o servicio usaría yo si éste existiese?, o visto de otra forma, ¿Qué producto estaría dispuesto a comprar o qué actividad estaría dispuesto a contratar si alguien lo ofreciese? Es conocido que en el ámbito doméstico a casi nadie le gusta planchar, hacer las camas o pelearse con los cinco mandos a distancia que tiene uno en el salón. Y es posible que en el trabajo haya servicios que te puedan hacer la vida más fácil. Del análisis interior se pueden sacar importantes conclusiones por lo que conviene crear un método que nos haga exprimir esos datos a veces imperceptibles. Clasificar las actividades por tiempo consumido, por distancia recorrida, por precio o por algo tan importante como subjetivo que es los quebraderos de cabeza que nos da, puede ser una aproximación al tema.
La otra opción que uno debe contemplar es la posibilidad de crear un nicho de clientes ajeno a nuestro entorno siendo posible que a nosotros el tema en cuestión no nos afecte. Es el caso, por ejemplo, de productos para adolescentes aunque nosotros no lo seamos o el dar servicios a la tercera edad aunqueaún nos queden algunos años para llegar a ella.
Ejemplos de ideas locas que triunfan, al menos momentaneamente, aparecen en internet a menudo. Que sitios como myspace, twitter, facebook y un buen número de redes sociales cuenten con millones de usuarios demuestra que el ocio, la exaltación del ego, la relajación momentanea o la búsqueda de amistad son también explotables como modelo de negocio. También hay que pensar en lo efímero que pueden ser algunos de estos negocios, ya nadie se acuerda de second life, a pesar de que fue durante un año uno de los temas más debatidos en la red y en la prensa.
¿Y los negocios pequeños clásicos? Panaderías, pastelerías, peluquerías, ferreterías tienen demanda a pesar de la absorción de parte de su negocio por las grandes superficies. Es fácil ver que se abren y cierran muchos de estos negocios en nuestras calles, pero también es relativamente fácil ver tiendas prósperas e incombustibles con las que no puede acabar ninguna crisis. ¿Cuál es el secreto del éxito? En primer lugar, trabajar duro. Pero trabajar con sentido de la anticipación, con organización, extremando los detallles y planificando las actividades.
En el campo profesional hay muchas oportunidades de negocio. Hoy en día son muchas las pymes que carecen de una buena planificación y gestión de sus actividades. Un negocio mediano o pequeño siempre es susceptible de mejora, bien mediante la formación de sus empleados, con el análisis de su organización o bien mediante la creación de herramientas para el aumento de su productividad. Las demandas profesionales crecen de manera exponencial y los usuarios exigen además que esto sea así. De esta forma, el que no avanza tiende al fracaso y el que no invierte en mejoras cava su tumba económica.





